Carlos Roca

Managing Partner - Director

El sueño en sistemas de salud

Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Gobiernos, empresas, familias e individuos debemos alocar tiempo y dinero en mejorar nuestra salud. La pandemia de COVID-19 no solo nos debería de empujar a ser más resilientes como individuos, como familias y como empresas, debemos crear todos juntos un sistema de salud más resiliente, humano y funcional. ¿Cómo debería ser ese sistema?

Imaginemos, hace poco fuiste al cardiólogo. ¿Cómo llegaste con él? ¿Quién te lo recomendó? Te cobró $1,400 pesos la consulta y no te aceptó tarjeta bancaria. Tuviste que bajar al cajero. Te recetó Xarelto de 20 Mg (un fármaco de Bayer) y sin pensarlo fuiste a la farmacia a comprarlo. Gastaste $1,900 pesos (un tercio del sueldo promedio de la CDMX), pero dada la situación $1,900 pesos es tu única opción. Eso me pasó hace unos 6 años y la historia aún hoy continúa.

Quizás te relacionas con alguna parte de la historia. Efectivamente, así no debería ser. El sistema de salud está mal y con menos del 50% de la población cubierta con servicios de salud, que nuestras opciones sean limitadas, y nos prescriban algo sin volverme a dar opciones son solo algunos de los tantos problemas que la salud global tiene.

Vivimos en un mundo capitalista, donde los mercados dependen de la oferta y la demanda de los usuarios (teóricamente). El sector salud, nuestros sistemas de salud, no funcionan perfectamente así, el usuario principal, el paciente, no decide nada. Regresemos a la pregunta, ¿cómo debería ser el sistema de salud? Hemos colaborado con algunos de nuestros clientes en contestar esta pregunta.

La salud debe ser personal, transparente, global y preventiva

Debe ser un mercado donde el paciente sea el centro, debe ser personal. La inercia, el deber ser, de tener un mejor estado de salud debería llevar al mercado a ser más ágil, más competitivo, enfocado en la prevención, brindando una mejor experiencia al paciente y sobretodo, quizás, sería más humano. La salud puede ser en casa, en donde sea que estés. La salud debe ser personalizable de acuerdo a nuestro entorno y genética.

Debe ser transparente, donde el paciente pueda escoger y comparar precios, servicios y productos. Donde el paciente pueda evaluar servicios y productos de una mejor forma y que dichas evaluaciones creen un mejor desempeño en los productos y servicios.

Debe ser global. “Buena salud y bienestar” es el nombre de la meta de desarrollo sustentable número tres según la ONU y efectivamente es a lo que debemos aspirar “buena salud y bienestar”, para toda la humanidad. Un perfecto estado de salud, es utópico, siempre podemos mejorar nuestra salud. Sin embargo, un mejor y mayor bienestar es deseable y posible. La OMS habla de salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.”* Y del bienestar como algo que existe en dos dimensiones, la subjetiva y la objetiva. El bienestar comprende una experiencia propia del individuo así como una comparación y evaluación propia de nuestras circunstancias contra normas y valores socialmente utilizados.

Tenemos que lograr “buena salud y bienestar” global, debemos idear formas para escalar buenas ideas lo más rápido y globalmente posible. Además los sistemas educativos para los profesionales de la salud, perecen y carecen. Más del 40% de los países tienen menos de 10 médicos, 40 enfermeros, 5 farmaceutas por cada 10,000 habitantes. Necesitamos más y mejores profesionales de la salud.

Debe ser preventivo. Humanamente es claro, es mucho mejor invertir en prevenir enfermedades que en tratar personas enfermas. Claro, ¿qué pasaría con las empresas farmaceúticas, de equipo médico y hospitales si cada vez hubiera menos enfermos? Existen modelos que podemos intentar para generar negocios financieramente rentables y enfocados en la prevención. La prevención, nuestros hábitos, nuestros entornos, deben tener una mayor relevancia para los sistemas económicos y sociales.

¿Por qué invertir en salud?

Todo esto debería llevar poco a poco al sistema a ser más eficiente, más rápido, consumir menos recursos y crearía nuevas oportunidades para todos por que insisto que todos; gobiernos, empresas, familias e individuos debemos invertir en salud
Tenemos que aprender de las empresas tecnológicas de Silicon Valley, de los procesos industriales japoneses, de innovación israeli, de como tratar a los pacientes como a los visitantes de Walt Disney o comensales de The Cheesecake Factory para que hoy en pleno 2020 comencemos a crear mejores procesos, manuales y empresas que mejoren nuestro ecosistema de salud.

Debemos invertir en salud y ser conscientes que la combinación de tecnología, ciencia y un gran capital humano es la perfecta simbiosis para crear grandes proyectos.

En Mellow Consulting, basados en ciencia, investigación, diseño, tecnología, y planeación estratégica trabajaremos para mejorar fuertemente el sistema de salud, invertimos en salud.

Será un placer hacer grandes cosas juntos.

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